viernes 6 de noviembre de 2009

Ouh ye.

Jo jo jo jo jo jo. Capa san va a matarme. Acabo de ver un animé de 24 capítulos en dos días... malo (y era una serie Shōjo). Yo que creía que ya había superado la etapa en la que podía pasar días enteros encadenada a Youtube escuchando berridos en lenguas aglutinantes... y ahora mírenme.

Al menos tengo una teoría (y una bastante dudosa y carente de base, debo decir), de que mi gusto por el Shojo es una de esas escasas circunstancias que me atan a una existencia "femenina-cliché", junto con mi vergonzosa debilidad por ciertas producciones sonoras que musicalmente apestan, y lo sé, pero que son tan endemoniadamente cursis que bien podrían verme por ahí recitando a Shakespeare debajo de un árbol de cerezos con eso como soundtrack.

... pobre Shakespeare.

En fin... que si tales cosas terribles y "mariconas" no me atormentasen, bien podría ser un sujeto con barba, bigote y una pipa entre manos (con todo y las implicaciones freudianas que aquello conllevaría). Pero igual, los señores con pipas también lloriquean... así que supongo que el asunto no altera para nada mis circunstancias.

Ignoro si son las hormonas o el exceso de soya transgénica en mi dieta, las tortugas-que-pegan-la-salmonelosis o andar viendo películas de Chan-wook Park... o simple y sencillamente el hecho de que "no estoy cerca del Señor", ja ja... pero he andado lloriqueando por la vida como si los lápices 2H y HB fueran a tenerme lástima y a organizar un comité para terminar mis planos ejecutivos de Construcción, como si Ferdinand Singer fuera a venir a explicarme lo de Resistencia de Materiales... y como si se arreglaran las fricciones personales con salpicar a los demás con lubricante para ojos (al menos solía despegar los lentes de contacto cuando llevaba tres días sin dormir... pero supongo que ya no me sirve de nada).

Después de todo... tengo una esquizofrenizante tendencia a exagerar las cosas y seguramente no "la he regado" tanto como me lo imagino. Así que todo se arreglará, espero, con un litro de nieve de vainilla (otro cliché mujeril) y una tarde de contemplación quelónica.

Rezaré para que no me peguen la salmonelosis.

...

Por cierto... ayer (05/11/09) fue cumpleaños de King, ¿y yo?' "bien gracias", ni me paré por el blog. Así que ¡Felicidades retrasadas! (si todavía me lees). Ya eres un vejestorio ja ja.

¡Anteayer también fue cumpleaños de Lore! Así que Felicidades también... aunque creo que ella tampoco me lee (Mood Mr. "Nadie me lee" Capa a la vista).

Y hablando de cumpleaños... tanto me dicen que si no me da miedo cumplir los veinte que estoy empezando a sospechar que hay un rito secreto de iniciación a la vejez del que no me han querido hablar por temor a que me saque los ojos de espanto.

Lo hay... ¿verdad? ... ¡CONFIESEN!


3 comentarios:

El Reata. dijo...

Te sacan los ojos y te los vuelven a poner. Ellos.

Contigo va a ser fácil.

Atte: Juan Ramón

Puella dijo...

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Karla Preciado dijo...

Jeje.. sí, los "veintes" esconden varias situaciones como para sacarse los ojos, sin contar el ritual de iniciación a la vejez... mmmuaajaja.
AAAH y gracias por mi dulce de blog...

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